La reamplificación de guitarras y bajos es una técnica esencial para lograr flexibilidad tonal en mezcla. Consiste en grabar la señal de instrumento limpia (DI, Direct Input) y posteriormente pasarla por un amplificador físico para capturar su sonido característico. Al preparar pistas para un ingeniero de mezcla o productor, es fundamental proporcionar tanto la señal procesada por el amplificador (la pista reamplificada) como la pista DI limpia correspondiente. Esto garantiza que, además de tu tono de amplificador, exista una copia sin procesar que el técnico pueda utilizar para reamplificar de nuevo o ajustar el sonido en postproducción si es necesario.
A continuación, presentamos una guía detallada para dos escenarios principales de reamplificación y la forma correcta de entregar estas pistas de guitarra o bajo:
Entrega de pistas completamente reamplificadas (amplificador + pantalla + micro)
En este primer caso, la guitarra o bajo se graba a través de tu amplificador real, usando una pantalla (cabina de altavoces) y un micrófono para capturar el sonido. El resultado es una pista de audio que ya contiene la distorsión, ecualización y carácter de tu ampli y pantalla, lista para mezclar. Siempre debes acompañar esta pista con su DI limpia paralela. A continuación, cómo realizar el proceso correctamente:
Divide la señal con una caja DI
Conecta tu instrumento a una caja DI (inyección directa) para separar la señal en dos rutas. La salida balanceada de la DI irá a la interfaz de audio (capturando la pista DI limpia), mientras que la salida thru (paso directo) de la DI se conecta a la entrada del amplificador. De este modo, podrás grabar simultáneamente una señal limpia y la señal amplificada.
Configura el amplificador a tu sonido
Ajusta el amplificador (y su pantalla) con la ecualización, ganancia y volumen apropiados para el tono que buscas. Si tu estilo requiere un sonido saturado, sube la ganancia del ampli hasta el punto deseado; si buscas un limpio cristalino, asegúrate de que el ampli esté en limpio y con suficiente headroom. El objetivo es obtener del ampli el mejor sonido posible para la canción, ya que esa será la base de la pista reamplificada.
Ajusta los pedales previos al ampli
Si utilizas pedales de efectos antes del amplificador (por ejemplo, overdrive, compresor, fuzz, etc.), configúralos cuidadosamente porque sus efectos quedarán impresos en la grabación amplificada. Por ejemplo, un overdrive suave tipo Tube Screamer suele usarse para dar más pegada y enfoque a un ampli de alta ganancia; un compresor puede aportar sustain y nivelar la dinámica en partes limpias o funk; un fuzz creará una distorsión más agresiva y densa para estilos psicodélicos o stoner. Asegúrate de que quieres comprometer estos efectos en la toma: una vez grabados junto al ampli, no se podrán quitar. Coloca los pedales antes de la caja DI (de modo que la DI capte la señal directamente de la guitarra, antes de los pedales) si deseas que la pista DI permanezca totalmente limpia.
Microfonea la pantalla correctamente
Coloca un micrófono apropiado frente a la pantalla para capturar el sonido del ampli. Los micrófonos dinámicos (como un Shure SM57, Sennheiser e906, etc.) son populares por su capacidad de manejar altos niveles de volumen y resaltar el rango medio de la guitarra. Posiciona el micrófono cerca del cono del altavoz: apuntarlo cerca del centro del altavoz dará un tono más brillante y agresivo, mientras que moverlo hacia el borde del cono resultará en un sonido más cálido y grave. Empieza a unos pocos centímetros de la rejilla de la pantalla; la distancia influye en la respuesta de graves y la sensación de ambiente. Si utilizas más de un micrófono (por ejemplo, un dinámico combinado con un condensador o de cinta), presta atención a la fase entre ellos (puedes alinear las pistas o invertir la fase de uno si notas cancelaciones). Conecta el micrófono a tu interfaz de audio mediante un previo de micrófono de calidad y ajusta la ganancia.
Graba simultáneamente la pista amplificada y la DI
En tu DAW, arma dos pistas: una para el micrófono del ampli y otra para la DI limpia. Inicia la grabación y toca la parte de guitarra o bajo; ambas pistas se capturarán a la vez. Ajusta los niveles para cada una: la pista DI debe tener un nivel fuerte pero sin saturar (picos saludables, por ejemplo alrededor de -6 dBFS, para dejar margen de seguridad), y la pista del micrófono igualmente debe registrarse sin recortar (clipping) en el previo ni en la interfaz. Verifica que la DI suena limpia, sin distorsión ni ruidos eléctricos (sin zumbidos ni interferencias), y que la pista microfoneada refleja fielmente el tono del ampli en la sala.
Al terminar, tendrás dos pistas sincronizadas: una reamplificada (micro) y otra DI. Siempre entrega ambas al ingeniero. La pista del micrófono proporcionará el tono de guitarra/bajo tal como lo escuchaste con tu ampli, y la pista DI servirá como seguro creativo, permitiendo reamplificar de nuevo o mezclar con simulaciones si hiciera falta corregir o complementar el sonido.
Técnica híbrida de reamp: amplificador real + cabina virtual
En ocasiones, es útil capturar el carácter de un amplificador real pero dejar la elección de la pantalla (cabina) para más adelante en la mezcla mediante simulaciones. En este escenario híbrido, enviarás al ingeniero la señal directa de tu ampli sin pasar por una pantalla física, para que posteriormente se aplique una cabina virtual (p.ej. un impulso de respuesta o IR de altavoz) durante la mezcla. Este método ofrece lo mejor de ambos mundos: conservas la saturación y dinámica genuinas de tu cabezal o combo, pero con la flexibilidad de probar distintas pantallas y micrófonos virtuales después de la grabación. A continuación se detalla cómo grabar de esta forma sin dañar el equipo y manteniendo la calidad sonora:
Configura la guitarra, DI y pedales igual que en el caso anterior
Conecta la guitarra a una caja DI para dividir la señal, enviando una rama limpia a la interfaz (pista DI) y la otra al ampli. Ajusta tus pedales y la configuración del amplificador igual que lo harías normalmente, obteniendo el tono deseado del ampli en cuanto a ganancia y ecualización. La diferencia vendrá en cómo capturamos la salida del ampli, no en cómo lo tocas o configuras en esta etapa.
Conecta una caja de carga a la salida del amplificador
¡Nunca enchufes un amplificador de válvulas sin caja de carga! En lugar de enchufar el ampli a una pantalla, conéctalo a una caja de carga (también llamada load box) diseñada para absorber la potencia del amplificador de forma segura. Por ejemplo, un dispositivo como Two Notes Torpedo Captor, Suhr Reactive Load u otros realiza esta función. Asegúrate de ajustar la impedancia de la caja de carga a la que requiere tu amplificador: si el cabezal está configurado para 8Ω, la caja de carga debe ser de 8Ω (lo mismo para 4Ω, 16Ω, etc.). Esto garantiza que el amplificador «vea» la carga correcta, evitando daños en el transformador de salida y asegurando un comportamiento tonal fiel. Las cajas de carga reactivas son recomendables, ya que imitan la respuesta de un altavoz real en frecuencia e impedancia, conservando el carácter del ampli (dinámica, respuesta en agudos/graves) sin añadir coloraciones extra.
Conecta la salida de línea de la caja de carga hacia tu interfaz
La mayoría de cajas de carga ofrecen una salida de línea (por jack TRS y/o XLR balanceado) que contiene la señal del amplificador ya atenuada a nivel adecuado de grabación. Conecta esa salida a una entrada de línea de tu interfaz de audio. Si es una salida XLR de micrófono, conéctala a un previo de micrófono de la interfaz (algunas cajas de carga requieren alimentación phantom si incluyen circuitos activos, revisa el manual de tu dispositivo). Ajusta la ganancia de entrada en la interfaz de modo que la señal del ampli no sature: la señal directa de un ampli sin cabina puede tener mucha energía en altas frecuencias, pero al estar atenuada por la caja de carga, debe entrar cómodamente en tu DAW. Comprueba que no haya picos digitales ni distorsión en esta pista.
Graba la señal del ampli real (sin cabina) junto con la DI
En tu DAW, graba en una pista la salida proveniente de la caja de carga (esa será tu pista «ampli sin pantalla») y, en paralelo, sigue grabando la pista DI limpia en otra pista como referencia. Al igual que antes, mantén la DI limpia y fuerte, y verifica que la señal directa del ampli suena completa pero cruda (es normal que suene áspera o fizz en agudos, ya que le falta la respuesta de altavoz). No te preocupes por lo estridente de esta pista en monitorización; lo importante es que capture toda la información del ampli (distorsión, dinámica, timbre base) sin recortes ni filtrados.
Monitorea usando una simulación de pantalla (cabina virtual)
Dado que tocar escuchando la señal de un ampli sin cabina puede ser desagradable (excesivamente aguda y sin cuerpo), es recomendable insertar en tu monitoreo una simulación de cabina mientras grabas. Puedes usar un plugin de impulsos (IR) con una respuesta de pantalla de guitarra/bajo de tu elección en la pista del ampli, de modo que en tus auriculares/monitores escuches un sonido parecido al de un ampli microfoneado tradicional. Esta simulación solo es para monitoreo, la grabación en sí debe quedarse seca (sin ese efecto) para que el ingeniero luego aplique la cabina virtual definitiva que mejor encaje en la mezcla. Asegúrate de que cualquier simulador integrado en la caja de carga esté desactivado si planeas usar tus propios IRs más adelante – algunas cajas de carga ofrecen una simulación analógica de altavoz con un filtro de frecuencia; si bien puede usarse, para máxima flexibilidad es mejor grabar la señal plana y luego moldearla con la simulación digital elegida en mezcla.
Con este método híbrido, entregarás al ingeniero una pista proveniente de tu ampli real (sin la coloración de altavoz) más la pista DI. En la mezcla, el técnico podrá cargar diferentes respuestas de impulso de pantallas hasta encontrar la que mejor siente a la producción, todo ello mientras mantiene el “grano” y la saturación auténtica de tu amplificador original. Es especialmente útil si no dispones de un buen entorno para microfonear, o si quieres probar varias opciones de cabina después de grabar. Recuerda comunicar qué amplificador y ajustes utilizaste, por si el mezclador quiere saber el contexto de esa pista directa (por ejemplo, “guitarra pasada por cabezal Marshall 50W saturado”). Y, como siempre, la pista DI limpia acompañante servirá de salvavidas por si se decide reamplificar de nuevo con otro ampli o simulación.
Consejos finales y consideraciones según el estilo musical
Para lograr resultados profesionales, ten en cuenta estas recomendaciones adicionales al grabar y entregar tus pistas de guitarra o bajo reamplificadas:
Rock / Metal (alta ganancia)
Suele usarse un pedal overdrive ligero antes del ampli para apretar el sonido (ej. para metal, un boost tipo Tube Screamer mejora la pegada y reduce flubber en graves). Entrega siempre la DI porque en la mezcla puede decidirse reamplificar con un ampli diferente si el tono no encaja perfectamente o para doblar guitarras con otro matiz. Para bajo en metal, se acostumbra a grabar un DI limpio (asegurando las frecuencias graves definidas) y además una señal distorsionada ya sea vía ampli de bajo o mediante pedal de distorsión. Ambas se mezclarán para lograr un bajo con cuerpo y presencia en la mezcla.
Blues / Rock clásico
Los guitarristas de blues o rock vintage suelen confiar en el sonido natural del amplificador (muchas veces un combo a válvulas crankeado) con quizá un pedal de overdrive suave. Graba ese ampli con micrófono para capturar su calidez y dinámica. Aun si crees que el sonido es definitivo, incluye la pista DI por seguridad. En mezcla normalmente se usará principalmente la pista amplificada, ya que el carácter del ampli es parte esencial del estilo, pero la DI te da un seguro para reamplificar si hubiese problemas de tono o para duplicar la guitarra con otro sonido sutilmente.
Pop / Funk / Limpio
En géneros con guitarras más limpias y rítmicas (funk, pop, reggae, R&B), la claridad y el twang de la ejecución son fundamentales. Muchas veces se utiliza un compresor antes del ampli o incluso directamente una grabación DI limpia para luego procesar con amplis virtuales. Si grabas con amplificador, es común que este esté en limpio o con una ligera saturación cálida. Aporta la pista microfoneada del ampli limpio y su DI. De hecho, en mezcla a veces se mezcla algo de la DI directa de guitarra para realzar el ataque y brillo, combinada con el ampli que da cuerpo. Si la parte es totalmente limpia, incluso podrías grabarla solo DI (usando una buena emulación después), pero entregar un ampli real limpio puede añadir color orgánico. En estilos funk, donde el chic de la guitarra rítmica es tan específico, una DI bien grabada (posiblemente pasando por un pedal compresor) proporciona el carácter percutivo necesario.
Guitarras con efectos ambientales o especiales
Si tu estilo implica efectos muy marcados antes del ampli (por ejemplo, un wah wah, un tremolo, un octavador) que afectan la forma de tocar, seguramente querrás grabarlos impresos en la pista amplificada. Sin embargo, efectos de modulación, delay o reverb a veces es mejor añadirlos después en mezcla para mayor control, a menos que formen parte integral del sonido que el músico quiere (piensa en solos estilo U2 con delay rítmico: probablemente se graben con el delay). Comunica con el productor sobre estos efectos. En caso de duda, puedes grabar una versión seca (solo DI y ampli sin esos efectos de tiempo) y otra pasada con el efecto encendido, entregando ambas, de modo que se tenga flexibilidad en la mezcla. Esto aplica especialmente a delays y reverbs que no se pueden quitar una vez grabados.
Bajo eléctrico (diferentes contextos)
Para bajos en rock y metal, como mencionamos, es estándar entregar una DI limpia robusta (que contiene todo el contenido de graves y ataque) y también una pista con carácter – ya sea un ampli de bajo microfoneado o una salida de ampli/previo con distorsión, o incluso reamplificar el bajo DI por un ampli de guitarra para conseguir medios agresivos. Así, en mezcla se pueden combinar: la DI aporta definición en bajos frecuencias y pegada en la pegada, mientras la pista amplificada añade gruñido y saturación audibles en la mezcla densa. Para bajos en pop, jazz, funk u otros estilos más limpios, a veces una buena DI por sí sola es suficiente (capturando el tono puro del bajo, quizás pasado por un preamp DI de calidad para darle algo de color). No obstante, si dispones de un amplificador con buen sonido cálido, puedes grabar también su salida (o micro) para ofrecer una opción de mezcla con más personalidad. En cualquier caso, entregar la DI del bajo es vital: incluso si el ampli suena bien, la DI permite al ingeniero reforzar sub graves, utilizar simulaciones, o simplemente tener un respaldo limpio.
En resumen, siempre proporciona la pista DI junto a la reamplificada, independientemente del estilo, ya que es tu red de seguridad creativa. Un ingeniero de mezcla apreciará tener esa opción para ajustar el tono a lo que la producción requiera sin tener que pedir re-grabaciones. Además, cuida cada etapa de la captura: una buena ejecución, una DI limpia, un ampli bien ajustado y una microfonía adecuada asegurarán que tus pistas reamplificadas suenen profesionales. Con estas prácticas, entregarás al mezclador pistas versátiles y de alta calidad, listas para integrarse perfectamente en la mezcla final, con la garantía de flexibilidad que ofrece la reamplificación. ¡El resultado será un bajo y unas guitarras que brillen en la mezcla manteniendo tu carácter interpretativo original!


